{"id":5660282,"date":"2022-08-16T18:19:44","date_gmt":"2022-08-16T21:19:44","guid":{"rendered":"https:\/\/ebp.org.br\/nordeste\/jornadas\/2022\/?p=5660282"},"modified":"2022-08-16T18:19:44","modified_gmt":"2022-08-16T21:19:44","slug":"famulus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ebp.org.br\/nordeste\/jornadas\/2022\/2022\/08\/16\/famulus\/","title":{"rendered":"Famulus"},"content":{"rendered":"<header class=\"entry-header clearfix\">\n<div class=\"entry-header-inner\">\n<h3 class=\"entry-title\"><span style=\"color: #333333;\">Famulus<\/span><\/h3>\n<\/div>\n<\/header>\n<div class=\"entry-content\">\n<h6><strong><em>Miquel Bassols<br \/>\n<\/em><\/strong><strong>Presidente de la AMP<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/h6>\n<p>Este pr\u00f3ximo VIII ENAPOL nos convoca al trabajo con el tema: \u201cAsuntos de familia \u2014 sus enredos en la pr\u00e1ctica\u201d. La novela familiar est\u00e1 presente, en efecto, desde el principio de la pr\u00e1ctica del psicoan\u00e1lisis y en el discurso del sujeto contempor\u00e1neo, pero su \u201casunto\u201d ha cambiado sustancialmente. Y es que la actualidad de las transformaciones de la familia plantea nuevas cuestiones que s\u00f3lo pueden abordarse m\u00e1s all\u00e1 de la estructura cl\u00e1sica del Edipo y de sus formas patriarcales.<\/p>\n<p>El sujeto sigue siendo, sin embargo, igualmente siervo de la familia y de su discurso: \u201cCreemos que decimos lo que queremos, pero es lo que han querido los otros, m\u00e1s espec\u00edficamente nuestra familia, que nos habla\u201d<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>. Y este \u201cnos\u201d, subraya Lacan, debe entenderse como un complemento directo, en el sentido de que somos hablados por nuestra familia en esa trama de discursos que llamamos destino.<\/p>\n<p>Sirva entonces la siguiente referencia etimol\u00f3gica para se\u00f1alar de entrada las resonancias que el t\u00e9rmino \u201cfamilia\u201d incluye desde sus or\u00edgenes. Del lat\u00edn\u00a0<em>famulus<\/em>: esclavo, siervo, sirviente, sometido. En su principio la familia era equivalente al \u00e1mbito de posesi\u00f3n y ordenaci\u00f3n del conjunto del patrimonio, lo que inclu\u00eda tanto a los parientes como a los sirvientes que se alimentaban en la casa del amo. La marca del significante amo se hace escuchar as\u00ed en el origen de la organizaci\u00f3n simb\u00f3lica que conocemos en todas las estructuras de parentesco como familia.<\/p>\n<p><strong><em>La familia: sistema simb\u00f3lico y aparato de goce<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los estudios de la historia y la antropolog\u00eda de la familia han mostrado hace tiempo que su estructura no puede definirse como una unidad natural basada en la finalidad de la reproducci\u00f3n. La familia humana, instituci\u00f3n que ha registrado sucesivos cambios a lo largo de su historia, es una estructura de relaciones simb\u00f3licas que no siempre se superpone ni coincide con la unidad biol\u00f3gica, unidad con la que a veces se la confunde. Y cuando se superpone a ella, esta estructura simb\u00f3lica de relaciones que rigen el parentesco y la descendencia modifica de forma tan radical la supuesta unidad natural de la familia que podemos muy bien decir que la ha desnaturalizado ya por completo. No hay, de hecho, nada natural en la familia. La semejanza que se observaba entre sus miembros habituales en Occidente desde el siglo XIX \u2013 el padre, la madre y los hijos \u2013 con la familia biol\u00f3gica es, como se\u00f1al\u00f3 muy pronto Lacan<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a>, una semejanza absolutamente contingente que el pensamiento se ve tentado a considerar como una comunidad de estructura basada directamente en la constancia de los instintos.<\/p>\n<p>De modo que, en primer lugar, debemos entender la familia como un sistema simb\u00f3lico de relaciones organizadas por un significante amo que s\u00f3lo de manera contingente se identifica con los fines naturales de la reproducci\u00f3n y la descendencia. Estas contingencias se hacen hoy todav\u00eda m\u00e1s patentes y diversas por las incidencias que la t\u00e9cnica tiene sobre lo real del cuerpo, hasta el punto de haber modificado la organizaci\u00f3n misma que el significante amo comandaba sobre la econom\u00eda del goce. Hoy puede pedirse muy bien una familia hecha a medida del fantasma de cada uno.<\/p>\n<p>Ya sea con las nuevas t\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n, con las formas de filiaci\u00f3n por adopci\u00f3n, con las nuevas familias monoparentales o con el reconocimiento de las parejas homosexuales, se hace m\u00e1s evidente si cabe la naturaleza perdida de la familia biol\u00f3gica. As\u00ed, en buena parte de pa\u00edses, m\u00e1s de la mitad de las familias han dejado ya de responder a la estructura cl\u00e1sica del matrimonio con hijos.<\/p>\n<p>En las sociedades patriarcales, sostenidas en la prevalencia del Nombre del Padre, el falo como significante amo ordena el intercambio de las mujeres entre clanes de acuerdo a la ley de la exogamia. Tal como se\u00f1al\u00f3 L\u00e9vi-Strauss, son los hombres los que intercambian mujeres, no al contrario. La pol\u00e9mica sobre la universalidad de esta ley cambia de sentido si se tiene en cuenta lo que Lacan formaliz\u00f3 de la estructura del Edipo freudiano con la conocida f\u00f3rmula de met\u00e1fora paterna<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>. Si los hombres intercambian mujeres entre ellos seg\u00fan la ley f\u00e1lica, las mujeres intercambian el falo por el hijo, introduciendo en la l\u00f3gica de las leyes del parentesco un elemento singular que no puede reducirse ya a la pura acci\u00f3n del significante. El goce femenino, impl\u00edcito de m\u00faltiples maneras en las siglas DM que cifran en aquella f\u00f3rmula el Deseo de la Madre, hunde las ra\u00edces de este deseo materno en un campo que est\u00e1 siempre m\u00e1s all\u00e1, o m\u00e1s ac\u00e1, del goce f\u00e1lico. Es el campo del goce femenino, el goce del Otro, que anida en toda unidad familiar.<\/p>\n<p>Dicho de otra manera: toda familia es un aparato de goce, un modo de resguardar el secreto del goce como innombrable, incluso como abyecto.<\/p>\n<p><strong><em>De la familia-s\u00edntoma a la familia-sinthome<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Digamos entonces que es en este Otro campo del goce, m\u00e1s all\u00e1 o m\u00e1s ac\u00e1 del falo, donde habita el secreto de toda familia, su principal asunto, ya est\u00e9 m\u00e1s o menos ordenada por las leyes cl\u00e1sicas del parentesco. Es el secreto de la pareja familiar, ya sea homosexual o heterosexual en su forma manifiesta, monoparental o no, pero velando siempre el\u00a0<em>H\u00e9teros<\/em>\u00a0del goce femenino.<\/p>\n<p>Hoy nos encontramos ante nuevas formaciones familiares que se ordenan alrededor de este secreto del goce como\u00a0<em>H\u00e9teros<\/em>, como heterog\u00e9neo a cualquier ordenaci\u00f3n gobernada por el significante del Nombre del Padre. De ah\u00ed las dificultades para promover desde la pol\u00edtica cl\u00e1sica una \u201cplanificaci\u00f3n familiar\u201d que sea arm\u00f3nica y conforme a las nuevas formas de goce. El verdadero siervo de la familia, su\u00a0<em>famulus<\/em>, es de hecho el \u201csujeto del goce\u201d, t\u00e9rmino que Lacan utiliz\u00f3 una sola vez para marcar el paso que va desde el sujeto del significante hacia el futuro\u00a0<em>parl\u00eatre\u00a0<\/em>que vendr\u00e1 al primer plano de la escena al final de su ense\u00f1anza.<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a>\u00a0Pero ese \u201csujeto del goce\u201d es la anticipaci\u00f3n del ser hablante que ser\u00e1 correlativo de la noci\u00f3n de\u00a0<em>sinthome<\/em>.<\/p>\n<p>En este sentido, cada ser hablante es siervo del secreto del goce familiar \u2014extra\u00f1amente familiar finalmente\u2014 que un an\u00e1lisis ayuda a descifrar. A los enredos actuales de las nuevas formas de parentesco que conforman el grupo familiar, hay que a\u00f1adir pues los enredos que las nuevas formas de goce introducen para hacer de este secreto el ombligo de lo real, alrededor del cual giran las nuevas formaciones familiares con todas sus variaciones. Los v\u00ednculos familiares se hacen y se deshacen hoy as\u00ed seg\u00fan las formas cada vez m\u00e1s singulares del goce sintom\u00e1tico.<\/p>\n<p>A los s\u00edntomas cl\u00e1sicos que se ordenaban seg\u00fan el discurso de la novela familiar patriarcal, hay que a\u00f1adir ahora la dimensi\u00f3n del\u00a0<em>sinthome<\/em>\u00a0en la que el psicoan\u00e1lisis sit\u00faa lo m\u00e1s singular y opaco del goce del s\u00edntoma, aquello que lo hace absolutamente incomparable a otro.<\/p>\n<p>Se trata entonces, en nuestro estudio de los nuevos asuntos y enredos de la familia, de pasar de una cl\u00ednica del s\u00edntoma, como articulaci\u00f3n significante del secreto familiar, hacia una cl\u00ednica del\u00a0<em>sinthome<\/em>\u00a0como forma singular del goce en el ser hablante. Cada uno es en realidad fruto del malentendido del goce familiar, malentendido del que Lacan se declaraba traumatizado por el hecho de ser hablado por \u00e9l antes que llegar a hablar de \u00e9l.<\/p>\n<p><strong><em>Familia y estructuras cl\u00ednicas<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Cuando Jacques-Alain Miller introdujo un tema muy cercano al de este VIII ENAPOL<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a>, lo hizo tomando como referencia el breve texto de Lacan que titul\u00f3 \u201cNota sobre el ni\u00f1o\u201d<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn6\" name=\"_ednref6\">[6]<\/a>. Se trata de dos breves y muy conocidos comentarios enviados a Jenny Aubry donde Lacan localiza el lugar del ni\u00f1o en relaci\u00f3n al secreto del goce en la pareja parental, m\u00e1s all\u00e1 del \u201cfracaso de las utop\u00edas comunitarias\u201d en las que se sigue empantanando el ideal que conformar\u00eda el buen grupo familiar.<\/p>\n<p>El secreto del goce familiar se encarna de manera eminente en el ni\u00f1o, cuyo s\u00edntoma representa tantas veces el retorno de la verdad de ese secreto. Y ello bajo las tres formas se\u00f1aladas por Lacan y subrayadas por Jacques-Alain Miller seg\u00fan las cuales el ni\u00f1o encarna este secreto para \u201ctestimoniar de la culpabilidad, servir de fetiche o encarnar un rechazo primordial; estas tres versiones reflejan, me parece, la neurosis, la perversi\u00f3n y la psicosis\u201d.<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn7\" name=\"_ednref7\">[7]<\/a>\u00a0Se ordenan as\u00ed las tres estructuras de nuestra cl\u00ednica cl\u00e1sica: el ni\u00f1o que hace retornar en la neurosis la culpa reprimida de los padres, el que encarna en la perversi\u00f3n la renegaci\u00f3n de un goce fetichista, el que en la psicosis devuelve desde lo real el rechazo primordial de un goce imposible de simbolizar. Podemos encontrar hoy m\u00faltiples referencias cl\u00ednicas para esta repartici\u00f3n de estructuras.<\/p>\n<p>Que esta cl\u00ednica estructural quede hoy subsumida en la nueva cl\u00ednica del\u00a0<em>parl\u00eatre<\/em>, en la que tratamos al cuerpo hablante afectado por el goce de\u00a0<em>lalengua<\/em>, no deber\u00eda dejar de lado la investigaci\u00f3n sobre la actualidad de la l\u00f3gica de los Nombres del Padre en su pluralizaci\u00f3n. La referencia al Complejo de Edipo freudiano sigue siendo aqu\u00ed necesaria para entender buena parte de los enredos familiares: \u201cRetiren el Edipo y el psicoan\u00e1lisis en extensi\u00f3n (\u2026) se vuelve enteramente jurisdicci\u00f3n del delirio del presidente Schreber\u201d.<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn8\" name=\"_ednref8\">[8]<\/a>Antes bien, el mapa de la cl\u00ednica estructural que distingue neurosis, psicosis y perversi\u00f3n puede releerse hoy a la luz de la cl\u00ednica del\u00a0<em>parl\u00eatre\u00a0<\/em>para distinguir, en cada estructura cl\u00ednica, dos vertientes diferentes: la vertiente de las identificaciones familiares y la vertiente de los acontecimientos de cuerpo que funcionan fuera de la identificaci\u00f3n con el Padre. \u00c9ric Laurent ha subrayado recientemente las importantes consecuencias de esta perspectiva cl\u00ednica \u201caltamente pol\u00edtica\u201d<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn9\" name=\"_ednref9\">[9]<\/a>. Aunque el analista no recibe ni trata a la familia como tal, hay en efecto una pol\u00edtica del s\u00edntoma de la familia que debemos estudiar en esta direcci\u00f3n para saber tratarlo en cada sujeto.<\/p>\n<p><strong><em>La econom\u00eda del goce reordena la familia<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Desde la nueva perspectiva de la cl\u00ednica del\u00a0<em>parl\u00eatre<\/em>\u00a0las relaciones familiares pueden considerarse entonces como un v\u00ednculo social que existe en el lugar de la inexistencia de la relaci\u00f3n entre los sexos. Es por eso que la familia ha intentado desde siempre ordenar la relaci\u00f3n sexual con las identificaciones masculina y femenina, m\u00e1s o menos estandarizadas. Las identificaciones familiares dicen al sujeto qu\u00e9 hacer con un goce autista que, de entrada, no tiene un objeto fuera del propio cuerpo. Su funci\u00f3n simb\u00f3lica ha sido articular un saber para regular lo real del goce, incluso para imponerlo. Pero para el psicoan\u00e1lisis se trata precisamente, por decirlo as\u00ed, de \u201cdes-familiarizar\u201d al sujeto en su relaci\u00f3n con el goce y de introducirse por esa v\u00eda en una cl\u00ednica m\u00e1s all\u00e1 del Edipo. Tal como indicaba Jacques-Alain Miller: \u201cCuando el orden simb\u00f3lico era concebido como un saber que regula lo real y le impone su ley, la cl\u00ednica estaba dominada por la oposici\u00f3n entre neurosis y psicosis. Ahora el orden simb\u00f3lico es reconocido como un sistema de semblantes que no manda sobre lo real sino que le est\u00e1 subordinado. Un sistema que responde a lo real de la relaci\u00f3n sexual que no hay\u201d.<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn10\" name=\"_ednref10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>Del mismo modo, la familia como sistema de semblantes, de significantes que intentan ordenar el goce, se revela hoy como un artificio subordinado a lo real de la inexistencia de la relaci\u00f3n entre los sexos. M\u00e1s que nunca, las familias se reordenan hoy siguiendo las derivas de lo real de la no relaci\u00f3n sexual y de una econom\u00eda del goce que no se subordina a un significante en particular, ya sea el del Nombre del Padre o cualquier otro que quisiera substituirlo. Porque \u201cen la econom\u00eda del goce, un significante amo vale lo mismo que otro cualquiera\u201d.<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn11\" name=\"_ednref11\">[11]<\/a>\u00a0La inestabilidad de los v\u00ednculos familiares no sigue hoy la l\u00f3gica de los intercambios simb\u00f3licos sino la de esta equivalencia entre significantes amos que se intercambian seg\u00fan las condiciones del goce.<\/p>\n<p>Dicho de otra manera, los t\u00e9rminos se han invertido: si la familia intentaba ordenar lo real del goce, lo real del goce reordena hoy la familia, y ello en formas tan dispares como equivalentes entre s\u00ed.<\/p>\n<p><strong>La familia y su padre congelado<\/strong><\/p>\n<p>Las pol\u00edticas actuales de \u201cplanificaci\u00f3n familiar\u201d responden al leg\u00edtimo derecho al goce que el sujeto contempor\u00e1neo defiende tambi\u00e9n como el derecho de tener y formar una familia seg\u00fan sus condiciones de goce. Pero las propuestas posibles siguen inevitablemente la estela de un fen\u00f3meno que Lacan hab\u00eda anticipado ya a finales de los a\u00f1os 50\u2019 con su comentario de la figura del \u201cpadre refrigerado\u201d o congelado, ya sea en su sentido figurado como literal.<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn12\" name=\"_ednref12\">[12]<\/a><\/p>\n<p>La posibilidad introducida por la tecnociencia del embarazo por inseminaci\u00f3n artificial realizaba ya entonces de manera directa la separaci\u00f3n radical entre la funci\u00f3n simb\u00f3lica del\u00a0<em>\u201cpater\u201d<\/em>\u00a0y la funci\u00f3n real del \u201cgenitor\u201d. Hoy es una realizaci\u00f3n \u2014en el sentido de hacerlo real\u2014 que est\u00e1 al orden del d\u00eda, lo que deja m\u00e1s lugar todav\u00eda a la proliferaci\u00f3n de las figuras imaginarias del padre que, por otra parte, siempre han existido en los fantasmas m\u00e1s familiares de cada sujeto. Se trataba entonces de \u201cuna peque\u00f1a noticia que [ven\u00eda] de lo m\u00e1s profundo de Am\u00e9rica. Tras la muerte de su marido, una mujer, comprometida con \u00e9l por el pacto de un amor eterno, se hace hacer un hijo suyo cada diez meses [\u2026] Es la ilustraci\u00f3n m\u00e1s sobrecogedora que podamos dar de lo que llamo la x de la paternidad\u201d.<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn13\" name=\"_ednref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>\u00a0El comentario de Lacan sigue siendo hoy de actualidad. No s\u00f3lo el padre simb\u00f3lico es el padre muerto, como novelaba el mito freudiano del padre muerto de la horda primitiva, el padre asesinado por los hijos para acceder al goce. A partir de esta posibilidad introducida por la tecnociencia tambi\u00e9n el padre real es el padre muerto, el padre del que en este caso se hab\u00edan extra\u00eddo y congelado los espermatozoides. Pero, precisamente, la noci\u00f3n de padre real, tal como ya se\u00f1alaba Lacan en aquel momento, no se confunde en ning\u00fan caso con la fecundidad.<\/p>\n<p>Lo real del padre sigue siendo hoy un enigma, una \u201cx\u201d que cada sujeto resuelve a su manera, con su s\u00edntoma en primer lugar. Y para ese s\u00edntoma no hay planificaci\u00f3n posible.<\/p>\n<p>Lacan anticipaba ya en aquel momento la necesidad del reordenamiento de la cl\u00ednica que llev\u00f3 a cabo dos d\u00e9cadas despu\u00e9s con la noci\u00f3n de\u00a0<em>sinthome<\/em>: \u201cLa distinci\u00f3n de lo imaginario, lo simb\u00f3lico y lo real no bastar\u00e1 tal vez para plantear los t\u00e9rminos de este problema, cuya soluci\u00f3n no me parece pr\u00f3xima\u201d.<a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_edn14\" name=\"_ednref14\">[14]<\/a>\u00a0En efecto, las nuevas formaciones familiares no se resuelven siguiendo esta distinci\u00f3n que permit\u00eda definir sus lugares desde lo simb\u00f3lico de manera m\u00e1s o menos n\u00edtida. Las demandas de formar una \u201cfamilia a pedido\u201d y las posibilidades reales de responder a ellas siguen hoy inevitablemente las derivas del s\u00edntoma que, para cada sujeto, vienen al lugar de la inexistencia de la relaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>Es a estas nuevas derivas, y a sus nuevas servidumbres, que el psicoan\u00e1lisis de hoy y este pr\u00f3ximo VIII ENAPOL deber\u00e1n saber responder.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a>Lacan, J.,\u00a0<em>Seminario 23,\u00a0<\/em>\u201cEl sinthome\u201d, Paid\u00f3s Buenos Aires 2006, p 160.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref2\" name=\"_edn2\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref2\">[2]<\/a> Lacan, J., <em>La familia<\/em>, Barcelona 1978, Editorial Argonauta, p 17.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a>Lacan, J.,\u00a0<em>Escritos,\u00a0<\/em>Ed. Siglo XXI, M\u00e9xico 1984, p 539.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a>Lacan, J., \u201cPresentaci\u00f3n de la traducci\u00f3n francesa de las\u00a0<em>Memorias del Presidente Schreber<\/em>\u201d, en\u00a0<em>Intervenciones y Textos,\u00a0<\/em>Manantial, Buenos Aires, p 30.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a>El tema de las XXXV Jornadas de la ECF, \u201cEl reverso de las familias. El v\u00ednculo familiar en la experiencia anal\u00edtica\u201d.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a>Lacan, J., \u201cNota sobre el ni\u00f1o\u201d, en\u00a0<em>Otros escritos<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires 2012.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a>Miller Jacques-Alain, \u201cEl rev\u00e9s de la familia\u201d, en\u00a0<em>Revista Consecuencias\u00a0<\/em>n\u00ba 8, Abril 2012.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a>Lacan, J., \u201cProposici\u00f3n del 9 de octubre de 1967. Sobre el psicoanalista de la Escuela\u201d, en\u00a0<em>Momentos cruciales de la experiencia psicoanal\u00edtica,\u00a0<\/em>Manantial, Buenos Aires, 1992, p 21.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref9\" name=\"_edn9\">[9]<\/a>Laurent, \u00c9ric,\u00a0<em>L\u2019envers de la biopolitique. Une \u00e9criturepour la jouissance.<\/em>Navarin \/ Le champfreudien, Paris 2016, p 238.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref10\" name=\"_edn10\">[10]<\/a>Miller, Jacques-Alain, \u201cEl inconsciente y el cuerpo hablante\u201d, en www.wapol.org.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref11\" name=\"_edn11\">[11]<\/a>Ib\u00eddem.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref12\" name=\"_edn12\">[12]<\/a>Lacan, J.,\u00a0<em>Seminario 4<\/em>, \u201cLa relaci\u00f3n de objeto\u201d, Paid\u00f3s, Buenos Aires, pp 376-378.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref13\" name=\"_edn13\">[13]<\/a>Lacan, J.,\u00a0<em>opus cit,\u00a0<\/em>p 376.<\/h6>\n<h6><a href=\"http:\/\/www.lacan21.com\/sitio\/2016\/10\/25\/famulus\/#_ednref14\" name=\"_edn14\">[14]<\/a>Lacan, J.,\u00a0<em>ibidem<\/em>.<\/h6>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Famulus Miquel Bassols Presidente de la AMP\u00a0 Este pr\u00f3ximo VIII ENAPOL nos convoca al&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[139],"tags":[],"class_list":["post-5660282","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos-de-orientacao-eixo-1"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ebp.org.br\/nordeste\/jornadas\/2022\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5660282","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ebp.org.br\/nordeste\/jornadas\/2022\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ebp.org.br\/nordeste\/jornadas\/2022\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ebp.org.br\/nordeste\/jornadas\/2022\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ebp.org.br\/nordeste\/jornadas\/2022\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5660282"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ebp.org.br\/nordeste\/jornadas\/2022\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5660282\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5660283,"href":"https:\/\/ebp.org.br\/nordeste\/jornadas\/2022\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5660282\/revisions\/5660283"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ebp.org.br\/nordeste\/jornadas\/2022\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5660282"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ebp.org.br\/nordeste\/jornadas\/2022\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5660282"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ebp.org.br\/nordeste\/jornadas\/2022\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5660282"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}